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El Covid-19 también está desatando otro tipo de fiebre: ¡una por el oro!

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Tras la tormenta viene la calma. Pero en esta ocasión, tras la calma (del aislamiento), seguramente vendrá la tormenta, la económica, quizás una de las más grandes que se tenga que enfrentar desde la Gran Depresión de 1929.

Ya no es una probabilidad. Es una realidad. Después de la crisis sanitaria, la batalla se librará en otro frente: el económico. Aún ahora, sin que esté del todo controlada la pandemia del Covid-19, los efectos sobre las economías, los mercados, los hogares están siendo devastadores. Ante ello, el sentido de sobrevivencia pone a muchos inversionistas (los que pueden) a refugiarse en algo que les ofrezca seguridad. Y tal como ha sucedido en varias ocasiones, nada mejor que el oro para hallar esa tranquilidad.

A lo largo del mundo, analistas, académicos, economistas, políticos, mercados, actores del sector minero y muchos más monitorean permanentemente el desenvolvimiento de los precios del metal. Y las previsiones no solo están al alza, sino que desbordan optimismo. Algunos hablan, incluso, de que no solo superará en el corto plazo la frontera récord de los USD 1.700 la onza, sino que en 18 meses podría llegar a USD 3.000. ¿Locura o realidad? Lo cierto es que una fiebre mundial por el oro está desatándose y Revista MINERGÍA compiló y estructuró un resumen del enorme contenido que circula por diferentes medios para tener una idea más aproximada de lo que sucede.

Para el Ecuador, esta situación podría ser una gran noticia, al menos una, en medio de la tragedia económica que ha tenido –tiene- que afrontar como consecuencia de varios eventos que, coincidieron con la expansión del virus: derrumbe histórico de los precios del petróleo, rotura de los principales oleoductos que transportan el crudo, cierre de exportaciones, excesivo endeudamiento público, serios problemas fiscales, entre otros. Sin embargo, la minería se ha mantenido como un sector con un gran potencial para el país, a pesar de que se han tenido que reprogramar los trabajos en los principales proyectos, debido a las medidas de aislamiento social.

Cabe recordar que, hasta antes de la crisis sanitaria, los dos grandes proyectos Fruta del Norte y Mirador ya se encontraban exportando oro. Ecuador es uno de los países con mayor potencialidad tiene en la producción de este cotizado metal. De hecho, durante el aislamiento social, World Energy Trade dio a conocer, por ejemplo, que la confianza de SolGold en su activo de cobre y oro Cascabel en Ecuador recibió un impulso, después de una esperada actualización para Alpala, el principal depósito del proyecto, este mostró recursos más grandes de lo esperado. El nuevo informe agregó 2.5 millones de onzas de oro a sus previsiones.

“Esto aumenta significativamente nuestra confianza en que la economía identificada en la evaluación económica preliminar es alcanzable y se basa en un cuerpo de pórfido financiable”, dijo el presidente ejecutivo Nick Mather en un comunicado. El minero australiano ha dicho durante mucho tiempo que su proyecto en Ecuador es uno de los sistemas de pórfido de cobre y oro más grandes jamás descubiertos.

Ecuador ha atraído recientemente una oleada de interés de los grandes mineros. Las carreras diversificadas favorecen particularmente proyectos a gran escala y de larga duración como el que promete SolGold.

Es la hora de los ‘Gold Bugs’

Los ‘escarabajos del oro’, como se les llama en EE.UU. a los inversores que ven el oro físico como un refugio ante la devaluación del dinero papel, por fin ven hacerse realidad sus apocalípticos pronósticos de una crisis económica global, escribe la agencia Bloomberg. Durante años, los escarabajos del oro (Gold Bugs, en inglés) han sido considerados por los principales inversores como conspiradores con sombreros de papel de aluminio. “Sus advertencias sonaban apocalípticas: un próximo colapso de los activos financieros, una devaluación generalizada del papel moneda y desastres mundiales que erosionan las libertades civiles”.

Aunque antes parecían poco probables, la pandemia del Covid-19 ha convertido estas predicciones de los escarabajos del oro en una realidad en el 2020. “Mientras el coronavirus paraliza las economías de todo el mundo, el oro compite con los bonos del Tesoro y el dólar como el principal activo de mejor rendimiento de este año”. Según la agencia, el metal precioso demuestra su estatus de refugio con subidas permanentes.

“Hemos estado tratando de advertir a la gente que algo así sucedería”, dijo al medio Jim Rickards, autor estadounidense de varios libros sobre asuntos de finanzas y metales preciosos, quien ha recomendado durante mucho tiempo mantener el oro como una precaución para preservar la riqueza.

El mercado de metal incluso ha enfrentado una falta de oro físico con la creciente demanda en medio de la pandemia. Es otra de las profecías de los escarabajos del oro: cuando la crisis llegue, no habría suficiente oro para todos.

El éxito del oro se debe a que ha mantenido su valor a lo largo de los siglos y, lo más importante, el metal físico almacenado en una cámara acorazada carece de riesgo de contraparte que pueda fallar, ni siquiera un gobierno o un banco central. “Los bancos centrales han perdido oficialmente el control de sus herramientas políticas más potentes”, comentó Roy Sebag, fundador de Goldmoney, una firma de inversiones en metales preciosos. Este cambio macroeconómico hace prosperar el oro, añadió.

El oro se ha cotizado y fluctuado entre USD 1.600 y USD 1.700 –incluso un poco más por momentos- la onza, en promedio, a lo largo de los meses de aislamiento. Aunque todavía está muy lejos del récord de 1.921 dólares que se alcanzó en el 2011, el metal alcanzará nuevos máximos en los próximos años, pronostica la agencia. Muchos analistas predicen unos USD 2.000 por onza para finales de este año o para inicios 2021.

“Cuando la gente pierde la confianza en el dinero y en los gobiernos, siempre compra oro y plata”, comentó al medio el inversor en materias primas Jim Rogers.

Hay ecos de muchas de las predicciones típicas de los escarabajos del oro en la crisis de hoy, señala la agencia. Además de la evidente agitación económica y financiera, se restringe la interacción social de la gente.

¿A USD 3.000 cada onza?

En medio de la pandemia de Covid-19, los expertos de Bank of America elevaron el precio objetivo del oro a 18 meses a USD 3.000 por una onza, más del 50% por encima del récord de precios existente, informó la agencia Bloomberg, citando un informe del organismo titulado “La FED no puede imprimir oro”.

“A medida que la producción económica se contrae bruscamente, los desembolsos fiscales aumentan y los balances de los bancos centrales se duplican, las monedas fiduciarias podrían sufrir presión”, señalan los expertos, agregando que “los inversores buscarán el oro”.

Bank of America pronostica que el oro cotizará en torno a 1.700 dólares por una onza en el 2020 y subirá a más de USD 2.000 dólares el próximo año. El metal precioso se ha apreciado un 11% en lo que va de año- “Sin duda, un dólar fuerte, una menor volatilidad del mercado financiero y una menor demanda de joyas en la India y China podrían seguir siendo vientos en contra del oro”, explica el informe. “Pero más allá de los fundamentos tradicionales de la oferta y la demanda del oro, la represión financiera ha vuelto a una escala extraordinaria”, concluyen los expertos.

Y es que a medida que los bancos centrales inyectan liquidez a los mercados y a la economía para enfrentar la crisis sanitaria, a diferencia del papel moneda, el oro mantendrá su valor. Los analistas del banco americano aumentaron el objetivo de los 2.000 dólares previamente fijado a medida que las autoridades monetarias de todo el mundo introducen grandes cantidades de estímulo fiscal y monetario.

En este sentido, el analista José Luis Cava explica por qué el oro alcanzará máximos históricos.”Es evidente que los bancos centrales han soltado una bomba nuclear de liquidez”, señala. Además, se espera que las entidades monetarias pongan en marcha un “helicóptero monetario” y, por tanto, “el único activo refugio ahora es el oro”. En este sentido opina también Tomás Epeldegui, director de Degussa España.

Sin embargo, la estimación de Bank of America no es ninguna sorpresa, ya que la tendencia del oro es claramente alcista. El oro se encuentra por arriba de los USD 1.750 y lo más seguro es que este año logre romper los máximos marcados en el 2011.

Todos ven el mismo horizonte

Recientemente, el principal catalizador de los movimientos (bandazos) en los mercados ha sido la pandemia y su efecto catastrófico en la economía mundial. Para hacer frente a la crisis sin precedentes, los principales bancos centrales del mundo han desplegado grandes programas de alivio cuantitativo y reducido los tipos de interés hasta cerca de cero en muchos casos, un escenario que crea riesgos alcistas para el oro a largo plazo.

En EE.UU., el daño económico ya ha sido enorme y escalofriante, menos de 30 días después de que las medidas de distanciamiento social y confinamiento comenzaran a aplicarse en el país. Por ejemplo, en la semana que culminó el 28 de marzo, las solicitudes de subsidio por desempleo se dispararon a un máximo histórico de 6,65 millones (la semana previa, los pedidos por desempleo sobrepasaron los 3,3 millones). Si los despidos siguen aumentando a este ritmo, la tasa de desocupación superaría los dos dígitos en los próximos meses, de hecho, la Reserva Federal de St. Louis ha dicho que esta variable podría inclusive llegar al 32% en el primer trimestre del año.

Con millones de personas desempleadas de la noche a la mañana y la confianza del consumidor por los suelos, no queda duda que la economía atravesará una recesión grave y profunda, y quizás nunca vista, si consideramos el grado de destrucción de la actividad. Aunque muchos estiman que la recuperación será rápida una vez que se empiecen a levantar las cuarentenas, hay otros que creen que la reactivación será lenta y prolongada, ya que muchas personas tomarán más precauciones a partir de ahora, cambiando sus hábitos y patrones de consumo.

El entorno de incertidumbre económica y volatilidad financiera es una receta casi perfecta para que el oro amplíe sus subidas del 2020 a mediano plazo, teniendo en cuenta su naturaleza de activo de refugio. Recordemos, en tiempos de crisis, los inversores acuden a la seguridad del lingote para proteger su capital. Por tal motivo, no sorprendería si la cotización supera los USD 2.000 a finales de año.

Ojalá los gobiernos ‘no lo confisquen’

“El oro físico salvará a quienes lo conserven, siempre y cuando los gobiernos no lo confisquen”, indicó Claudio Grass, un asesor en el mercado de metales preciosos con sede en Suiza, en una reciente entrevista con RT sobre el verdadero valor del oro, en medio de los pronósticos de los analistas sobre el aumento de su precio. Según Grass, la cuestión no es si el oro está subiendo, “siempre es el precio del papel moneda lo que fluctúa sus precios. Una onza de oro es siempre una onza de oro”.

Entonces, básicamente, el oro no está subiendo de precio, afirmó el experto y agregó que, a la hora de adquirir el oro físico, el comprador tendrá que pagar mucho más que el precio del papel. “Realmente creo que el oro puede subir más, pero el precio del oro en papel podría bajar a cero porque es una garantía de papel, es una garantía de deuda, es solo una promesa”, comentó Grass, subrayando la diferencia entre el precio del oro en papel y el oro físico, que representa “una propiedad, un activo, un bien real”.

De acuerdo con el especialista, la pandemia de coronavirus ha creado una burbuja de deuda sin precedentes, que, por su parte, ha generado una sobrevaloración de los mercados financieros. Además, Grass argumentó que el aumento del precio del oro se debe a que el poder adquisitivo del dólar estadounidense y otras monedas, como el euro, se está depreciando: “Cada vez que imprime, degrada la moneda”

Asimismo, el experto destacó que cuando se compra algo, hay que hacerlo mientras es barato, como el oro físico, que es dinero, todo lo demás es crédito. “Entonces, el oro es barato, y es físico, y está fuera del sistema bancario, y es una cobertura perfecta contra todos los riesgos en el sistema financiero actual”, concluyó Grass y aseguró que “el oro físico salvará a quienes lo conserven, siempre y cuando los gobiernos no lo confisquen”.

Las minas de oro son literalmente minas de oro

Como el precio del activo refugio está subiendo, las mineras también se están viendo beneficiadas. Antes subía el precio del oro físico y no subían las acciones de las empresas mineras, pero ahora han superado una resistencia que no habían sido capaces de superar en siete años. Si bien las mineras ya han alcanzado el pico de producción y cada año el volumen que producen por año será menor, el hecho de que puedan vender la onza de oro a USD 1.800 por onza en lugar de a USD 1.400 como hace un año, hace que los inversores apuesten por este tipo de valores.

Pero, además, es probable que también aumente el precio del oro reciclado que representa el 50% de la producción del metal a nivel mundial. Peter Schiff, director ejecutivo de la empresa corredora de bolsa Euro Pacific Capital, opinó en una entrevista concedida a ‘Boom Bust’ de RT que la Reserva Federal está impulsando una política monetaria que puede generar problemas: “Para respaldar el mercado, la FED se ha apresurado a destruir el poder adquisitivo del dólar“.

Por lo tanto, Schiff recomienda que los inversores “compren valores mineros de oro, porque tanto el oro como los títulos de mineros serán los mayores beneficiarios de la política monetaria”. El experto explica que “los metales preciosos son una alternativa monetaria a las divisas fiduciarias, que están siendo desvalorizadas a lo largo del mundo, particularmente en EE.UU.”.

A su juicio, los productores de oro van a encontrarse entre las pocas compañías que experimentarán un gran incremento de sus ganancias. “De hecho, está beneficiándose de la caída de precios de la energía, que son los costos clave en la operación de las minas de oro”, precisó Schiff. El experto subrayó que “las minas de oro ahora son literalmente ‘minas de oro'” y cree que los inversores “están pasando por alto el potencial”. Las empresas mineras estarán entre las pocas que experimentarán un salto de ganancias.

Los proveedores de lingotes, en apuros

Y si las pérdidas personales son cuantiosas, también lo están siendo las económicas. Con muchos sectores paralizados casi por completo, las bolsas caen en picado y los dirigentes intentan tomar medidas para paliar una posible, y más que probable crisis financiera causada por el Covid-19. Sin embargo, y tal y como comentan desde Oro Bilbao para EdmRadio, “son muchos los inversores que ante la situación de inestabilidad económica que vivimos actualmente han decidido apostar por el valor siempre seguro que representa el oro”. Pese a que algunos ven el oro como un material empleado para adornar las manos, muñecas, cuellos y orejas de mujeres y hombres, lo cierto es que el oro es además una de las mejores inversiones que se pueden hacer en la actualidad.

Y mientras que unos piensan dónde invertir sus ahorros para ganar más dinero, otros, ahogados por la situación económica en la que el coronavirus los ha sumido, se afanan por encontrar una manera de ingresar dinero en unas cuentas que dentro de nada estarán en números rojos. Y es que, no hace falta ser economista para caer en la cuenta de que sin ingresos y con muchos gastos a los que hacer frente, es imposible obtener un balance positivo.

El oro, es en estos días, una moneda de dos caras, los que tienen dinero lo invierten en este material, mientras que los que carecen de él se ven en la obligación de vender aquellas joyas que tienen valor, consiguiendo de esta forma un pequeño respiro y mucho pesar, ya que en una enorme mayoría de casos las joyas de oro tienen una enorme carga sentimental.

Y mientras que los inversores ven como se multiplica su inversión, los otros, sin embargo, ven como se duplica su pesadumbre. No obstante, el oro es, en ambos casos, el salvavidas que estaban buscando

En este escenario, las ventas de lingotes de oro acuñados han alcanzado su nivel más alto desde 2013. Sin embargo, los proveedores han estado luchando para proveer en medio del aumento de la demanda. La demanda de oro está en auge. Como las preocupaciones que rodean a la economía mundial persisten, los inversores están acudiendo en masa a los metales preciosos. Sin embargo, los proveedores han estado luchando para enviar barras de oro, y los precios siguen estando fuera de sincronía.

Como informó Bloomberg, la refinería de oro más grande de Australia está aumentando la producción en medio del aumento de la demanda. En la refinería de la Casa de la Moneda de Perth, la producción de kilobares ha crecido sustancialmente, pero las entregas han sido difíciles. La ruptura de las cadenas de suministro mundiales ha causado dolores de cabeza a muchos proveedores de oro.

Los problemas han estado afectando significativamente a los mercados mundiales de oro. Los precios han estado fuera de sincronía en todo el mundo. Como informó BeInCrypto la semana pasada, los futuros de oro de Nueva York se han negociado con una prima de USD 70 en algunos casos sobre los precios de contado de Londres.

Los proveedores de oro esperan que esto sea simplemente un asunto de arbitraje a corto plazo.

Rusia es un jugador clave

El pánico por la pandemia ha desatado la demanda del metal, cuyo precio está cerca de su máximo de siete años. Si Rusia sale a vender su oro podría aliviar la tensión en el mercado. Rusia ha gastado más de USD 40.000 millones en su cofre de lingotes de oro durante los últimos cinco años. Ahora dice que ya basta.

El banco central anunció que dejaría de comprar oro, pero no explicó la medida. Los analistas opinan que Rusia ya tiene mucho oro acumulado en reservas y probablemente no necesite más. Además, con los precios del oro cerca de un máximo de siete años y los inversores internacionales en busca de un refugio seguro, los comerciantes rusos probablemente estén deseosos de vender. El metal amarillo se ha convertido en una inversión extremadamente popular en las últimas semanas, ante el miedo sembrado por el coronavirus en los mercados financieros, pero algunos comerciantes están teniendo dificultades para acceder a lingotes de oro, explicó Expansión.

“El banco central ahora está indicando a los vendedores de oro que deben redirigir los suministros al exterior”, dijo Dmitry Dolgin, economista jefe de ING Bank en Rusia. “La demanda global parece ser alta”.

El pánico mundial por la pandemia de coronavirus y una avalancha de estímulo por parte de los bancos centrales ha desatado la demanda del metal. Pero a pesar de que hay literalmente miles de toneladas de lingotes de oro en bóvedas de todo el mundo, resulta difícil conseguir metal cuando y donde se necesita. El oro generalmente se envía en vuelos comerciales ordinarios, de lo que miles se están cancelando.

Más oro proveniente de Rusia podría aliviar la tensión en el mercado. Los proveedores pueden recurrir a vuelos fletados como una forma de llegar a compradores clave, dijo Eduard Rybkin, subdirector de la división de metales preciosos en Lanta Bank en Moscú.

Rybkin dijo que hay demanda de compradores tradicionales como Londres, pero también de lugares como India, Turquía y Singapur.

La implacable compra de oro por parte de Rusia en los últimos años ha sido un pilar clave de apoyo para el mercado, colocando un fondo a los precios a medida que los inversores abandonaban los refugios seguros y compraban activos de más riesgo y de mayor rendimiento. Las reservas de lingotes en poder del banco central de Rusia están valoradas en alrededor de USD 120.000 millones.

El oro representa aproximadamente el 20% de las reservas internacionales rusas, lo que supone un alto nivel histórico y en comparación con otros bancos centrales. “El banco central probablemente no quiere aumentar la participación del oro en las reservas mientras que el tamaño de las reservas esté cayendo”, dijo Tatiana Evdokimova, analista del Nordea Bank en Moscú.

El banco central dijo que las decisiones futuras sobre sus compras de oro dependerán del estado de los mercados financieros, según una declaración.

Para nadie es un misterio que la pandemia del coronavirus afectará a todos los sectores y provocará una de las mayores crisis económicas de la historia. Ante esta situación los inversores están más interesados que nunca en adquirir oro físico, o lo que es lo mismo, en lingotes. Se trata de una jugada que los expertos en finanzas no creían recomendable hasta hoy, cuando el valor está alcanzando máximos históricos.

En un reportaje publicado por Bloomberg explican que entre los motivos más significativos de este crecimiento está la paralización de prácticamente todas las industrias, lo que hace que las empresas busquen activos con los que cubrir sus pérdidas. Si la situación empeora cuentan que es probable que los bancos originen una devaluación en la moneda donde el oro supondría un valor asegurado para hacerle frente. Sin embargo, poseer lingotes hoy en día no es nada fácil, ya no solo por el mero hecho de que tanto las refinerías como las líneas de transporte del mismo han paralizado su producción, sino que su custodia también implica problemas puesto que no todos poseen las medidas de seguridad pertinentes para mantenerlo a salvo, publica ABC.

Por otro lado, en el mismo medio el multimillonario egipcio Naguib Sawiris declaró que el oro sigue siendo un acierto puesto que el coste de creación de una onza es menor que el del metal en sí mismo. Ese mismo interés es el que tienen los magnates del mundo, que están intentando hacerse con una buena cantidad de lingotes antes de que la situación se agrave más todavía.