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Las expectativas privadas sobre la industria minera ecuatoriana se mantienen

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Ecuador mantuvo su posición en el ranking mundial elaborado por el Instituto Fraser. Todavía queda mucho trabajo por hacer para atraer las inversiones. Sin embargo, la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación lanzó un ambicioso plan.

A pesar del complejo año que afrontó Ecuador en el 2020, no solo respecto a la pandemia del Covid-19, sino también por una serie de complicaciones de orden político y social, su ubicación en el escalafón del Instituto Fraser se mantiene. Cada año, este informe refleja cómo las dotaciones minerales y los factores de política pública afectan la inversión en el sector. Esta vez, Ecuador se ubicó en el puesto 58 entre 77 países y jurisdicciones de Canadá, EE.UU., Australia y Oceanía; mientras que en el 2019 se colocó en el lugar 57 entre 76, es decir, mantuvo su sitial.

Conforme se explica dentro del informe, la encuesta del 2020 se realizó entre aproximadamente 2 200 gerentes y ejecutivos de todo el mundo en empresas dedicadas a la exploración, el desarrollo minero y otras actividades relacionadas. La encuesta fue diseñada para capturar las opiniones de gerentes y ejecutivos acerca del nivel de barreras a la inversión en jurisdicciones con las que sus empresas están familiarizadas.

Los encuestados respondieron respecto a 15 factores de política que influyeron en las decisiones de la empresa de invertir en estos lugares:

  1. Incertidumbre con respecto a la administración, interpretación o ejecución de regulaciones.
  2. Incertidumbre sobre la normativa medioambiental (estabilidad de la normativa, consistencia y puntualidad del proceso regulatorio, regulaciones no basadas en la ciencia).
  3. Duplicación e inconsistencias regulatorias.
  4. Sistema legal (procesos legales que son justos, transparentes, no corruptos, oportunos, eficientemente administrados, etc.).
  5. Régimen tributario (incluye impuestos personales, corporativos, de nómina, capital y otros, y complejidad del cumplimiento tributario).
  6. Incertidumbre sobre reclamos territoriales en disputa.
  7. Incertidumbre sobre qué áreas se protegerán como silvestres, parques, sitios arqueológicos, etc.
  8. Infraestructura (incluye acceso a carreteras, disponibilidad de energía, etc.).
  9. Acuerdos socioeconómicos / condiciones de desarrollo comunitario (incluye requisitos de compra o procesamiento, suministro de infraestructura social como escuelas u hospitales, etc.).
  10. Barreras comerciales (arancelarias y no arancelarias, restricciones a la repatriación de beneficios, restricciones de moneda, etc.).
  11. Estabilidad política.
  12. Regulaciones laborales / convenios laborales y militancia laboral / interrupciones laborales.
  13. Calidad de la base de datos geológicos (mapas, facilidad de acceso a información).
  14. Nivel de seguridad (incluye seguridad física debido a la amenaza de ataque de terroristas, criminales, guerrillas, etc.).
  15. Disponibilidad de mano de obra / habilidades.

Los resultados de Ecuador, de alguna manera, dan un respiro de alivio, porque mantenerse, en medio de una región donde la mayor parte de sus países perdió el brillo ante los inversionistas, significa un buen resultado. Argentina, Bolivia, Perú, Chile, México y Venezuela vieron un retroceso respecto a sus posiciones en el 2019. Mientras que Brasil y Colombia experimentaron una mejora.

UN CLÚSTER MINERO EN MARCHA

El desafío fue lanzado. La Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI) puso en marcha el programa Reinventa Ecuador, para identificar e impulsar sectores de alto potencial de generación de ingresos para el país. Según explica el director de la AEI, Camilo Pinzón, el objetivo planteado, cuando se dio a conocer el programa el año pasado, es atraer alrededor de USD 5 000 millones en inversiones.

“Para este proceso recibimos cerca de 800 propuestas. Empezamos a clasificarlas, fuimos reduciéndolas hasta cerca de 50 y luego las reagrupamos en 11 sectores. Desde este punto, analizamos la viabilidad o el compromiso de activar los ecosistemas sectoriales, que son un conjunto de actores que no necesariamente son del sector per se, pero que están dispuestos a cooperar voluntariamente para sacarlo adelante. Finalmente filtramos la elección a cinco sectores, entre ellos el minero responsable. La idea es que podamos reinventar la economía, no que sea una tarea únicamente de traer plata o divisas, sino que además cumplan con criterios de sostenibilidad, de respeto al medio ambiente, de reducción de la pobreza, etc.”, explica Pinzón.

La AEI cuenta con experiencia en impulsar sectores productivos como cacao, café, agricultura, ganadería, entre otros. Pero ahora, por primera vez, trabaja en un sector extractivo. “Creemos que desde el sector privado es muy importante prepararnos para el gran desafío de desarrollar la industria minera, que no nos pase lo del sector petrolero, que 40 años después vemos que no supimos estar preparados. Entonces la idea es que, con las oportunidades y expectativas que hay del sector, podamos generar conocimiento, innovación y talento humano desde el Ecuador”.

Después de ocho meses de arduo trabajo, la hoja de ruta arrancó por la identificación de las oportunidades, en dónde están los mayores encadenamientos del sector minero, por ejemplo, en temas logísticos, de tecnología, de servicios. Es necesario reconocer las brechas y los cuellos de botella, alinear a los actores y desarrollar propuestas concretas para ayudar a destrabar y empezar a activar la economía minera. “El primer paso que estamos dando es la generación de un clúster alrededor de la minería responsable, de la minería legal. Esto es algo que está ya avanzando”, señala Pinzón.

LOS OBJETIVOS DEL PROGRAMA SON:

  • Generar un espacio de diálogo y encuentro con todos los actores involucrados para fomentar y fortalecer el emprendimiento e innovación en minería.
  • Promover un desarrollo adecuado y oportuno de una minería industrial responsable.
  • Trabajar en información sobre tendencias, problemas sectoriales y otra información relacionada con el fomento al emprendimiento e innovación.
  • Apoyar en el financiamiento la implementación de proyectos de fomento al emprendimiento e innovación.
  • Dar seguimiento a una agenda pública privada de fomento al emprendimiento e innovación en minería.

La coordinadora del ecosistema de minería, Rebeca Illescas, da más detalles sobre la propuesta. Hasta el momento se ha realizado el levantamiento de información, a través de una consultoría, que ha permitido visibilizar las oportunidades existentes y el estado de los proyectos, las empresas y, por supuesto, las oportunidades a futuro.

“Invitamos a participar a todas las empresas a que sean miembros de este ecosistema, para que, en conjunto, desarrollemos un plan que parta de una estrategia productiva social de emprendimiento e innovación. Tenemos ya algunos acuerdos con universidades en el país y estamos haciendo convenios específicos como por ejemplo con la Facultad de Ingeniería en Geología, Minas, Petróleos y Ambiental de la Universidad Central, la Asociación de Ingenieros de Minas del Ecuador (AIME), la Universidad Central de Chile, el Instituto Técnico de Coquimbo, para que podamos, entre todos, busquemos soluciones para cerrar la brecha entre la oferta y la demanda de mano de obra calificada y no calificada”, afirma Illescas.

Dentro de las líneas estratégicas la CEIE ve la necesidad de consolidar un ecosistema que fortalezca el sector minero y aporte a su desarrollo. Este ecosistema tiene el fin de trabajar en acciones que apoyen a la industria y desarrollen estrategias que aporten a la minería responsable y encaminen a un sector organizado. Sus objetivos son:

  • Generar un espacio de diálogo y encuentro con todos los actores involucrados para fomentar y fortalecer emprendimiento e innovación en minería.
  • Promover un desarrollo adecuado y oportuno de una minería industrial responsable.
  • Desarrollar proveedores de clase mundial desde el Ecuador, así como servicios y emprendimientos alrededor de la minería en el mediano plazo.
  • Fortalecer el talento humano ecuatoriano para preparar a los mejores profesionales y técnicos alrededor de la minería.
  • Impulsar un clúster de minería.

Para este año, el horizonte será trabajar en la consolidación del ecosistema, aportar a las empresas miembros de la Alianza y del ecosistema en emprendimientos de servicios y en las zonas de influencia de los proyectos mineros, trabajar en capacitación en innovación con las universidades y, finalmente, promover un espacio de diálogo distinto, que cambie el relato de la minería. “Lo que nosotros proponemos es apoyar al sector para que pueda consolidar ciertas inversiones. Hay más de 270 proyectos en exploración, con compromisos de más de USD 1 300 millones que debieron haberse ejecutado en los últimos cuatro años y no se lo hizo”.

En este proceso se ha generado muchos espacios de diálogo. Uno de los principales problemas detectados, precisamente, es que no se ha abierto la conversación a otros actores. Según Illescas, el papel que juega tanto la AEI cuanto la CORPEI, que es su aliado, es fundamental. “La AEI no tiene como miembro a empresa minera alguna, lo que a la vez es una oportunidad de oro. Hay que cambiar el diálogo, tener el respaldo de ‘outsiders’. No porque apoyemos la minería industrial quiere decir que ya no vamos a producir ni cacao, café o buscar otras formas de producción, sino que todas son complementarias. ¿Y qué es lo que pasaría si se desarrolla la minería?, Se aceleraría la opción de obtener ingresos económicos, mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos y generar nuevos emprendimientos, nuevas empresas, más inversión, etc.”.

Las expectativas son grandes. No ha sido una idea que nació de la noche a la mañana. Parte de una consultoría macroeconómica del Estado y cuenta con el respaldo de un grupo de gente que cree en el sector. Incluso un par de empresas constructoras quieren involucrarse también en el tema, se va a contratar algunas consultorías para identificar qué oportunidades de emprendimientos en innovación se pueden impulsar.

Por supuesto que las empresas ya empiezan a reaccionar ante la propuesta. De hecho, AEI y la empresa Lowell firmaron a mediados de febrero un convenio de cooperación para innovar, fomentar y fortalecer las estrategias y alianzas que permitan trabajar en beneficio de las comunidades aledañas al área de influencia de las concesiones Mineras Caya 21, Caya 22 y Curigem 9.